Madrileños

Madrid ha sido siempre una ciudad de inmigrantes y forasteros. Cuando Felipe II trasladó la corte en 1561, con ella llegaron tras ella a pesar de su estatus insignificante y su infraestructura insuficiente. Y han continuado haciéndolo desde entonces, llenando una ciudad anteriormente sin importancia con una mezcla ecléctica de culturas de otras regiones y países...

Pregunta a cualquiera en Madrid y te dirá cuan difícil resulta encontrar a un verdadero madrileño, ya que aún los nacidos aquí tienen como mínimo uno de los padres originarios de cualquier otro lugar de España. De cualquier manera, el hecho de que haya tan pocos madrileños autóctonos facilita aún más a los foráneos el sentirse en casa. En pocas palabras: no tienes que haber nacido en Madrid para ser madrileño.

PeopleLas tradiciones típicas de Madrid – las ropas, música y bailes "castizos"- existen, aunque sólo se dejan ver de vez en cuando. Para verlos, lo mejor es esperar a las Fiestas de San Isidro (Mayo) o La Paloma (Agosto) si quieres disfrutar del sabor auténtico de las tradiciones madrileñas.

La característica que une a los madrileños es fácil de comprobar: les encanta relacionarse. Encontrarás gente en la calle a todas horas, cada noche de la semana. En general, los madrileños son muy amigables y te darán la bienvenida a disfrutar de las fiestas con ellos.

Sobre un 17% de los 3 millones de la población de Madrid son inmigrantes. En orden descendente, las comunidades más presentes son Ecuador, Colombia, Perú, Rumania, Bulgaria, Bolivia y Argentina.

Anteriormente parte de la región de Castilla (Madrid es ahora una región), la gente de Madrid habla "castellano," también conocido como español. Así que, a diferencia de otros lugares de España, no tienen su propio idioma. Esto lo convierte en un gran lugar para estudiar español, aparte del hecho de que siguen siendo pocos los hablantes de inglés.